Esta semana pasada el gran Jordi Luque me hizo descubrir el blog de Mikel Iturriaga, AKA el Comidista.
Saltando de link en link acabé dando con una receta de estofado que me dejó patirifuso. En serio.
El (magnífico) estofado con mostaza y brandy.
Me dejó patirifuso y con una sensación de estómago vacío que me hizo ponerme la chaqueta y salir pitando al mercado a comprar carne.
Y así lo hice.
Como todos sabéis los estofados son de esa clase de platos que mejoran al día siguiente (lo que también recuerda Mikel en la receta original) así que lo cociné el sábado y lo disfrutamos el domingo.
Ahora, eso sí, en casa no concebimos el estofado sin patatas, así que en el último momento le añadí unas patatas mal cortadas.
Ah! y por cierto, si vais a comprar carne para estofado, no pidáis -carne para estofado-, insensatos. Pedid una carne melosa. Por ejemplo llata (en català, que en castellano no sé como se llama, perdonad) o morcillo (conill, en català).
Ingredientes:
150grs de Bacon (no ahumado)
2 Cebollas (usé una y varias chalotas)
800grs de Carne de ternera (morcillo)
Harina
150ml deBrandy
3 cucharadas de Mostaza de Dijon
2 cucharadas de Mostaza Pommery
2 Zanahorias
300 grs de Champiñones
50 ml de Vino tinto
Sal y pimienta negra
Instrucciones:
Pasar el bacon por la olla a fuego mínimo. Retirar el bacon (no se usará) y pochar la cebolla en la grasa que ha soltado (si no hay mucha, añadir algo de aceite y/o manequilla). Cuando la cebolla esté transparente, reservarla. Enharinar la carne y saltearla en la misma olla. Bien salteada. Retirarla, junto con la cebolla.
Echar el brandy en la olla (con el fuego a mínimo) y rascar el fondo de la olla hasta que quede ligado. Añadir la mostaza en grano y una de las dos cucharadas de la antigua. Ligarlo, añadir el caldo de carne, la carne y la cebolla. Tapar y dejar cocer durante una hora, vigilando que no se pegue.
Cortar las zanahorias y añadirlas al estofado. Media hora más.
Saltear champiñones y añadirlos. Esperar unos 5 minutos, añadir el vino tinto y el resto de la mostaza. Dejar cocer a fuego mínimo mentrar se frien patatas mal cortadas. Añadirlas al estofado.
Si es posible, esperad al día siguiente para coméroslo.
Instrucciones:
Si tenemos todos los ingredientes podemos ir empezando.
Pasar el bacon por la olla a fuego mínimo.
Y pasamos la cebolla en la grasa del bacon (yo añadí algo de mantequilla y aceite).
Acto seguido salteamos la carne enharinada (tiene que quedar bien hecha).
Ahora hay que añadir el brandy y con la espátula rascar el fondo de la olla (lo que vendría siendo desglasar). En principio no debería estar quemado, únicamente tostado. Veréis como se va ligando.
Acto segido, añadimos la mostaza y vamos ligándolo todo.
Luego, añadimos el caldo y recuperamos la carne y la cebolla. Tapamos y como que se trata de una Doufeu, vamos poniendo cubitos de hielo.
Una hora más tarde añadimos las zanahorias.
Salteamos unos champiñones y los incluimos al estofado.
Finalmente añadir el vino, el resto de mostaza, dejarlo 5 o 10 minutos más y dejar que se enfríe-temple únicamente con el calor de la olla.
Añadir patatas fritas y darle una vuelta antes de servir.
A disfrutar!
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Esta ensalada tiene su historia:
Cuando hacíamos salsa pesto en casa, solíamos hacer cantidades industriales para poder guardar en la nevera y así poder disfrutarla durante varios días. Hay que decir que la salsa, al estar en la nevera adquiere una consistencia más bien de pasta, como un paté. Untable. Pues bien, un día llegué a casa por la tarde, con ese gusanillo en el estómago tan peligroso, y abrí la nevera. Ahí estaba el bote de salsa pesto. Cogí una tostada de pan y unté esa pasta.
Joder! estaba delicioso. Al aroma de albahaca le sentaba muchísimo mejor las temperaturas frías que las calientes, en serio. Era como si se hubiera multiplicado ese sabor por quince. Además la textura era tremenda.
Así que me acabé el bote.
Me acabé el bote y decidí que tenía que probar una receta con la salsa en frío, de manera que la siguiente vez la cociné, hice una ensalada fresca a temperatura de nevera. He dicho Fresca? Fresquísima.
Preparé la salsa, cocí la pasta, la enfrié bajo el grifo y la mezclé con la salsa pesto. Añadí unos trozos de tomate y una cebolla cortada en finos gajos y la cosa fue un éxito. De verdad.
He preparado esta ensalada en repetidas ocasiones en casa con invitados. Es comodísima por que la puedes preparar unas horas antes y guardarla en la nevera, de manera que cuando lleguen ya tengas el primer plato hecho.
Notas:
1- La Albahaca tiene que ser FRESCA. No me seáis ruines y no me uséis de esa seca o deshidretada, de bote. Si no tenéis albahaca fresca no hagáis pasta al pesto. Y punto.
2- Como siempre, el tema de las proporciones es algo jodido. Yo ya la he preparado bastantes veces y lo hago a ojímetro pero os aconsejo que las primeras veces os guiéis por la foto en la que aparecen todos los ingredientes en la picadora.
3- El pesto original tiene ajo. Lo sé, pero nos repite demasiado durante toda la tarde así que el picante lo cubrimos con guindillas frescas. Con un par.
4- Si conocéis algún intolerante o alérgico a los frutos secos, los podéis sustituir con pan tostado. No, no es lo mismo. Pero da el pego.
5- Una última cosa acerca de las fotos. No recuerdo haber cocinado nunca una receta sólo para colgarla en Picatostes. Siempre se trata de platos que comemos en el día a día y que cuando me acuerdo, los fotografío. Y con la salsa pesto resulta que nunca me acuerdo de hacer fotos de la preparación de la ensalada (cuando la suelo preparar tengo invitados y voy a destajo) así que las fotos que aparecen aquí son de diversos días, hechas con diversidad de cámaras y sobretodo, con prisas. He aquí el por qué de la variedad de tonalidades de los colores en las fotos.

Ingredientes:
300grs de Queso Parmesano
100grs de piñones (1 bolsa)
Albahaca FRESCA, como una planta mediana aproximadamente
Aceite de oliva
Guindilla fresca
Sal
Pasta (en esta receta usamos Troffie)
Cebollas tiernas o Fuentes
Tomates
Instrucciones:
Meter el queso rallado, los piñones, la albahaca y la guindilla en una picadora. Por este orden. Añadir aceite de oliva hasta que cubrir prácticamente la capa de queso parmesano (he ahí la razón de usar este orden). Picar y corregir de sal.
Hervir la pasta hasta que esté al dente. Es muy importante dejarla al dente. Cortar el tomate y la cebolla a gajos finos.
Enfriar la pasta con hielos o bajo el rifo y mezclarla con la salsa, los trozos de tomate y la cebolla.
Cubrir con un film transparente y meter en la nevera una media hora.
La Receta en Imágenes:
Se ralla el queso parmesano y se corta y se lava la albahaca. No sé si lo he dicho pero la albahaca tiene que ser FRESCA.
Añadir los ingredientes en la picadora (ojo a las proporciones) y se cubre de aceite (no se aprecia en la foto).
Picar hasta que quede algo tan precioso como esto:
Enfriar la pasta y mezclarla con la salsa pesto.
A gozar!
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Platos como el hummus.
Olga, va por tí.
Ingredientes:
1 bote de garbanzos
3 cucharadas de Tahine (pasta de sésamo)
Aceite de oliva
Un limón exprimido
Sal
Ajo
Comino
Instrucciones:
Exprimir un limón.
Introducir todos los ingredientes, incluido el zumo de limón, en un vaso para batidora. Batir.
Corregir de sal y aceite.
Servir con un poco de pimentón (a ser posible picante) y aceite por encima.
Ia Receta en Imágenes:
Presentación de los ingredientes y detalle del comino:
El ajo usado es en polvo. Como una cucharada de caféconleche.
Una vez batido viene a quedar asi:
Emplatar el hummus con la ayuda de una cuchara sopera.
Que aproveche!
]]>Como habréis ido leyendo no soy muy amigo de poner las cantidades de los ingredientes. No es que tenga nada en contra ni que no quiera compartirlo, simplemente es que suelo cocinar a ojo.
Y los pasteles y repostería es lo que tiene, son unas ciencias (casi-)exactas en las que hay que respetar las proporciones de ingredientes para que el resultado sea óptimo.
Esta receta no es –para nada- original mía sino que es una adaptación de otras recetas encontradas por ahí.
A revisar para próximas ocasiones:
El chocolate que usé fue instantáneo, a la taza y creo es un error. Considero que lo ideal hubiera sido usar alguna especie de chocolate amargo, en tableta.
Para el frosting igual se podría poner algo menos de crema de leche (para que quede menos líquido) pero vamos, que tampoco es muy preocupante.
Hay que revisar los tiempos o las proporciones por que la parte interior no quedó nada esponjosa. Que tampoco quedó seca, pero no era tipo bizcocho. Supongo que es falta de práctica.
Ingredientes:
250grs de mantequilla
250ml Cerveza Guiness
75grs de chocolate a la taza (ver notas)
260grs de harina
10ml de polvos de soda
400grs de azúcar (creo que el Glas iría mejor)
2 huevos
150ml de crema de leche suave
1½ vaina vainilla
5ml levadura de repostería (Royal – baking powder)
300grs de queso Philadelphia (usé Light)
150grs de azúcar Glas
150ml de crema de leche
Instrucciones:
Calentar la cerveza en un cazo sin que llegue a hervir y disolver en ella la mantequilla. Dejar enfriar a temperatura ambiente.
Tamizar la harina, el azúcar, el cacao, la levadura y la soda.
Batir los huevos (bien batidos), mezclarlos con la crema de leche y la vainilla.
Mezclar los líqudos, es decir, los huevos con crema de leche y vainilla con la cerveza con mantequilla. Una vez mezclaro añadirlo ala harina tamizada con el resto de ingredientes. Mezclar hasta que no queden grumos.
Colocar toda la mezcla en un molde y hornearlo a unos 180º durante una hora aproximadamente.
Para el frosting o cobertura helada: Remover el queso fresco y mezclar con la crema de leche y el azúcar. Batirlo todo junto hasta que se deshagan los grumos y quede uniforme.
Desmoldar la tarta y cubrir con el frosting.
Dejar en nevera unas horas.
Ia Receta en Imágenes:
Presentación de los ingredientes:
A destacar:
Calentar la cerveza y mezclarla con la mantequilla.
Tamizar los ingredientes en polvo y mezclarlos. Batir los huevos con la crema de leche y la vainilla.
Mezclar la harina con cacao con el huevo y la cerveza hasta que quede homogéneo.
Hornear a 180º durante una hora aproximadamente. De vez en cuando se le puede ir clavando un palillo a ver si sale limpio.
Finalmente se mezcla el queso Philadelphia con la crema de leche y el azúcar glas y se echa por encima.
Que aproveche!
]]>Instrucciones:
La receta en imágenes:
Com comprobaréis he entrecomillado el nombre del plato dado que no es concretamente un Shawarma. Creo que un Shawarma debe cumplir una condicion básica para que realmente lo sea, y es que la carne esté cocinada en un espetón y esta receta no lo cumple. De todos modos como que se puede comer de la misma manera y el sabor es bastante parecido he decidido llamarlo “Shawarma”.
Lo más interesante es que no hace falta que la carne esté horas y horas adobándose, así que si tenéis los ingredientes podéis improvisar este plato sin demasadas previsiones.
El único punto a tener en cuenta es ir con cuidado en el momento de cocinar la carne. Se debe ir echando en pequeñas cantidades a la sartén -muy caliente- de manera que se fria y quede cocida. Una vez se haya pasado toda la carne se reduce el caldo que hemos usado para el adobo o marinado y se le vuelve a dar una vuelta a toda la carne para que no pierda la temperatura antes de sacarla a la mesa.
Ingredientes:
- carne
- limón
- vino tinto
- canela
- cayena o guindilla
- pimienta
- lechuga
- cebolla
- tomate
- tahine
- pan pita o tortita
Preparación:
Cortar la carne a pequeñas tiras, en este caso son bistecs de ternera. Colocarla en una bandeja y añadir el zumo de medio limón y un chorro de vino. Añadir las especias: canela, sal, cayena picante (al gusto) y la pimienta. Cortar unas hoyas de menta, mezclarlo todo y dejarlo marinar una media hora.
Mientras la carne se marina, preparar la salsa tahine con dos cucharadas soperas de tahina (sésamo machacado), el zumo de medio limón, sal y agua. Primero mezclar la tahina con el limón y un poco de sal. Cuando cambie la consistencia ir añadiendo el agua poco a poco hasta conseguir la espesura deseada.
Cortar las verduras y prepararlas para la mesa.
Calentar una sartén. Con algo de aceite y el fuego muy fuerte ir pasando la carne en pequeñas cantidades para que se fría y no quede cocida. A medida que esté hecha la pasamos a un recipiente tapado. Finalmente reducir en la sartén el caldo que haya quedado del marinado y darle una última pasada a toda la carne para que se impregne de la reducción. Servirla en la mesa en un recipiente tapado.
Que cada comensal se prepare los shawarmas con las proporciones de ingredientes que prefiera.
La Receta en Imágenes:
Cortar la carne (en este caso los bistecs más baratos que había) a tiras.
Colocar las tiras de carne en una bandeja y añadir el zumo de un limón y un chorro de vino ¿cuanta cantidad? pues que tampoco no llegue a cubrir la carne, fijaos en la foto.
Posteriormente añadir las especias. Sed generosos (sin pasarse) con la canela. La cantidad de cayena o la guindilla la dejo a vuestra elección, pero la sal y la pimienta son obligatorias. De izquierda a derecha: Canela, cayena, sal y pimienta negra.
Cortad unas hojas de menta y añadidlas. Fijaos que a la carne ya le habíamos dado un par de vueltas.
Se deja marinar la carne una media hora. Debería tener un aspecto parecido a este:
Calentar la sartén e ir pasando la carne en pequeñas cantidades. Fijaos en la foto que en el momento que la carne empieza a soltar caldo, podemos reducirlo voltenado la sartén. Cada vez que pongamos un nuevo puñado de carne, añadimos un poco de aceite para saltearla
A medida que la carne esté algo salteada la reservamos en un recipiente tapado. En cuanto hayamos pasado toda la carne se debe reducir el caldo del marinado sobrante en la sartén. Una vez reducido volvemos a pasar la carne por la sartén para que se impregne bien.
Una vez la carne impregnada con la reducción debería tener este aspecto.
Y una vez lista la sacamos a la mesa, junto con las lechuga, la cebolla, el tomate y la salsa tahine.
Y nada, a enrollar los shwarmas. En este caso hemos usado tortitas (tipo mejicanas) pero lo ideal es encontrar unos panes de pita bien grandes.
Si queréis (y sois capaces) se pueden rellenar más.
Que aproveche!
]]>Post Data:
La verdad es que cada vez es más difícil encontrar un establecimiento que los preparen de la manera tradicional.
Prácticamente en todos los locales que conozco usan una especie de preparado cárnico emulsionado, un producto de fabricación alemana llamado Döner Kebab.
Los odio.
Sólo conozco un único estableciemiento en Barcelona donde todavía se prearen ellos mismos el espetón con carne (de pavo, por cierto) para el Shawarma. Este establecimiento es el Kaduxe (o La Cuina de Marwan) en el chaflán que hay entre Muntaner y Diputació en Barcelona.
Si no lo conocéis, acercaos y probadlo. Vale la pena, de verdad.
Los ingredientes ya son económicos de por sí, pero la idea de la receta es aprovechar esos restos que van quedando por la nevera: El medio calabacín que empieza a arrugarse, un par de tomates que estén algo tocados, cebollas tiernas, algo de embutido…
Esta receta la comimos en un restaurante de Saint-Jean-de-Luz. La pedimos sin tener demasiado claro lo que pedíamos y ya no recordamos el nombre exacto del plato, así que dado que la base era una “tortilla francesa” y la comimos en Francia, le adjudicamos el nombre de “Tortilla Francesa-francesa” (por su doble condición, vamos) y así la recordamos.
Normalmente los ingredientes que solemos tener como constantes son la cebolla, el tomate y el jamón dulce (vamos, el cocido). A partir de ahí podéis añadirle cualquier ingrediente que os haya podido quedar, rienda suelta a la imaginación :D
Ingredientes:
- Huevos
- Cebolla
- Tomate
- Puerro
- Calabacín
- Judías verdes
- Jamón cocido
- Tomillo
Instrucciones:
Escaldar las judías verdes unos 5 minutos en agua hirviendo. Cortar el resto de ingredientes y saltearlos en la sartén uno tras el otro a fuego fuerte durante unos 3-5 minutos aproximadamente (no deben quedar demasiado hechos), incluidas las judias. Finalmente pasar los tomates y el jamón y dar una vuelta añadiendo resto de ingredientes ya salteados.
Calentar una sartén y echar los huevos batidos. Cuando empiece a cuajar añadir todos los ingredientes y cerrar la tortilla como buenamente podamos.
La receta en Imágenes:
Os presento los ingredientes que usamos para esta receta. En sus exactas cantidades. Quizás no se aprecie cuanto jamón había pero calculad unas 6-7 lochas finísimas. Por cierto, esta tortilla en concreto, nos la comimos entre dos personas.
Se escaldan las judías en agua hirviendo durante unos minutos y se pasan por agua superfría para cortar la cocción y que no pierdan el color verde intenso. Se cortan las verduras (observar el color verde de las judías ya cortadas sobre la tabla).
Se van salteando las verduras por separado (dado que cada una necesita un tiempo diferente) hasta que tengan cambien el color pero sin que acaben de perder la textura…
…y se van reservando.
Finalmente se pasa el tomate a rodajas. Y cuando se le dé la vuelta se añade el jamón.
Fianlmente se vuelven a echar las verduras y se mezcla todo durante menos de un minuto.
Echar los huevos batidos a la sartén con el fuego a mínimo (si no se tostaría el huevo) y dejar que empiece a cuajar. Posteriormente añadir las verduras y un poco del tomillo picado.
Un par de vueltas con algo de soltura y debería salir algo como esto:
Animaos que es baratito, baratito.
Salut i peles!
]]>Me hubiera gustado poder publicarla antes y que hubiera llegado a tiempo para estas fechas de Navidad, pero no pudo ser.
Animaos a probarla, es fácil de preparar y os aseguro que triunfareis ante los invitados que podáis tener en casa.
Esta vez me quedó algo sec (lo reconozco, creo que le faltó algo más de zumo de limón y mantequilla) pero de todos modos estaba buenísima.
A tener en cuenta:
Los langostinos lo más grandes y frescos posibles. El bacon que os lo corten en la charcutería lo más fino posible y si es sin ahumar mejor (este que compré era con pimienta negra, le queda genial). Insisto, el bacon lo más fino posible.
Calculad que un picho de 3 langostimos se come, prácticamente, de un bocado así que preparad, como mínimo, un par de pinchos de 3 langostinos por persona. De ahí se puede aumentar el número de langostinos y/o pinchos.
Ingredientes:
- Langostinos (mínimo 6 – 8 por persona)
- Bacon natural finísimo y recién cortado.
- Mantequilla
- Limón (para exprimir)
- pinchos de madera
Preparación:
Pelar y limpiar los langostinos (retirando el intestino). Retirar la piel del bacon (en caso que haya).
Envolver cada langostino en una tira de bacon. Pinchar 3 o cuatro langostinos con bacon en cada pincho. Rebozar estos pinchos en pan rallado y colocar en una bandeja para el horno con algo de manteuilla por encima.
Regar con el zumo de 1 limón cada (un limón pequeño por cada 10 langostinos, más o menos).
Meter en el horno a 180º unos 10-15 minutos o hasta que se vea que toma color como el de la foto.
La receta en imágenes:
Limpiar los langostinos pelándolos y extraexendo el intestino (el hilo negro que hay a lo largo de la cola).
Envolver cada langostino con el bacon y clavar los langonstinos en un pincho de madera.
Rebozar los pinchos con pan rallado.
Disponer los pinchos en una bandeja apta para el horno. Colocad un poco de mantequilla encima de cada brocheta y regadlo todo con el zumo de limón exprimido.
Meter en el horno a unos 180º, unos 10-15 minutos o hasta que tengan esta pinta:
Y voilà, helos aquí:
(nota: quedaron algo secos esta vez, creo que les faltó algo más de mantequilla y limón así que sed generosos)
]]>Es una carne estofada con salsa de crema de leche y concentrado de tomate. Es simplemente deliciosa y apta para todas las edades.
Nuestra queridísima Britt es danesa y este es uno de los deliciosos platos que se trajo de Denmark y cuando nos solemos portar bien nos lo prepara y os aseguro que es prácticamente imposible no repetir.
Entre los ingredientes únicamente hay que destacar un par de cosas:
La carne que usamos es de ternera, concretamente un corte que se llama conill o morcillo. Es una pieza de carne que procede de la parte baja de las patas delanteras. Aparentemente tiene mucho nervio pero eso hace que sea una carne ideal para cociones largas dado que queda muy melosa. De todos modos si tenéis prisa podés usar cualquier otro corte que os puedan dar en la carnicería y que sea bueno para estofados.
Por otro lado el único ingrediente que podría costar más de conseguir es el tomate concentrado Oro di Parma. Se trata de una salsa tirplemente concentrda (según indica en el envase) procedente de tomates aromáticos secados al sol. Se presenta en un envase en tubo tipo “pasta de dientes”. Suele costar unos 2€ el tubo y podéis encontrarlo en tiendas especializadas como el Club del Gourmet de El Corte Inglés. Este ingrediente es clave para este plato así que no os aconsejo que uséis otro tipo de producto similar dado que el sabor final cambiaría considerablemente.
Ingredientes:
- Carne de ternera
- Crema de leche
- Mantequilla
-Champiñones
- Mini frankfurts
- Arroz
- Ajo
- Cebolla
Instrucciones:
Calentar mantequilla en una cacerola. Pasar la carne cortada para sellarla y dorarla ligeramente. Retirar la carne, fundir algo más de mantequilla al caldo que ha quedado y añadir crema de leche (500ml) dando vueltas para mezclar. Diluir en esta crema de leche unos 100 ml de tomate concentrado. Calentar y antes que entre a ebullición añadir la carne con el caldo que haya podido soltar.
Llevad a ebullición durante unos 45 minutos.
Freir champiñones en una sertén aparte y añadidlos al guiso juntamente con las mini salchicas de frankfurt. Dejar a fuego medio unos 10-20minutos y servir acompañado de arroz.
La receta en imágenes:
Presentación de los ingredientes y detalle de la carne. La cebolla y el ajo únicamente se usarán para preparar un sofrito para el arroz (que obviamos en esta receta).
Calentar mantequilla y pasar la carne pero no toda de golpe.
A medida que la vayamos haciendo la reservamos.
Se echa la crema de leche en la olla para deshacer lo que queda en ella y se añade el tomate.
Una vez mezclado ir añadiendo la carne y el jugo que haya podido soltar. Dejar chup-chupear durante unos 45 minutos.
Cortar los champiñones y saltear.
Añadir los champiñones a la olla, junto con las mini-salchichas de frankfurt.
Se dan un par de vueltas y a disfrutar.
…otro día os enseñaremos el trucazo que tiene Britt para cocer el arroz y que siempre le quede suelto.
]]>El all-i-oli de codony es variación lleidatana (de Lleida, vamos) del clásico all-i-oli al que se le suele añadir (además del membrillo) pera o incluso manzana (que yo obvié). Esta salsa sirve tanto para acompañar carnes como de entrante.
La primera vez que probé el all-i-oli de codony fue en el Restaurant El Pigal (Casa Kiko, en Llessuí). Un restaurante de comida catalana con productos locales. Una cocina de 5 estrellas a precio de de 2 estrellas.
La preparación de este all-i-oli es sencillísima. Olvidaos de los clásicos problemas que nos podrían venir a la cabeza para ligar la salsa ya que el membrillo ayuda muchísimo a que queda homogéneo. La única pega es que no es tan inmediata como sería el all-i-oli ya que, como he indicado, el membrillo necesita un tiempo de cocción. Esta coccion, normalmente, suele realizarse hirviendo en agua el membrillo cortado pero dado que los membrillos que tenía esta vez eran exageradamente buenos y aromáticos (Òscar Armadans me trajo como 4 kilos) quise trabajarlos con cuidado para que subieran todos esos aromas y el azúcar caramelizara. Así que decidí asarlos en el horno.
Si tenéis tiempo os aconsejo, sin lugar a dudas, que lo preparéis asando los membrillos y no cociéndolos. La diferencia es considerable y si no, comparad el sabor de una manzana hervida con una manzana asada al horno ¿verdad que no es lo mismo? pues esa es la razón.
El membrillo es una fruta considerablemente grande, con una piel rugosa y amarillenta. Así en plan comparativo podría decirse que es como una pera grande (puede hacer unos 15 cm de largo) y pesada. La pulpa al natural es muy dura, amarga y algo astringente por ello no suele consumirse crudo sino cocinado. La temporada del membrillo suele ser hacia finales de otoño principios de invierno.
Ingredientes:
- membrillos
- ajos
- aceite virgen de oliva
- sal
Preparación:
Asar los membrillos en el horno dándoles la vuelta cada 20 minutos con la ayuda de unas pinzas. Suelen tardar una hora en asarse hasta su punto, para saberlo, presionar con las pinzas el membrillo y en el momento que esté blando estará listo.
Pelar los membrillos y rascar con un cuchillo el máximo de pulpa antes de llegar al corazón. Desechar corazón y piel.
Mezclar la pulpa con una batidora con el aceite, el ajo y la sal.
Consumir.
La receta en imágenes:
Colocar los membrillos en una bandeja para horno y asar a unos 180º.
Cada 20 minutos aproximadamente ir dando vueltas a los membrillos.
No os asustéis si la piel se va quemando y se derrama parte de la pulpa. Sabréis que están hechos por que estarán tiernos, no os dejeis llevar por el color.
Pelad los membrillos (esperad que se enfríen, por favor) y con un cochillo id rascando la pulpa.
Atención, muy importante: Toda esa gelatina dorada del fondo de la bandeja debe aprovecharse. Recogedla con una cuchara (intentando evitar las partes más quemadas) y añadidla a la pulpa.
Aproximadamente la proporción que uso entre los ingredientes es: 300grs de pulpa (que viene a ser la pulpa neta de dos membrillos), un diente de ajo (o más) y unos 150ml de aceite.
Se pica primero el ajo en el aceite para que quede mezclado. Lógicamente no se ligará, pero no os preocupéis.
Añadid la pulpa del membrilloy seguir batiendo con la batidora hasta que tome una textura homogénea.
Yo lo envasé de esta guisa dado que era para regalar, pero lo podéis guardar tapado sin problemas. Al no llevar huevo y estar la fruta cocida yo creo que debería aguantar una semana en la nevera perfectamente.
De verdad, es exquisito.
Salud!
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